Leishmaniosis en perros: el enemigo silencioso del verano en Murcia

La enfermedad que más perros pierde en silencio

Cada verano, miles de perros en España contraen leishmaniosis sin que sus dueños lo sepan. No porque los dueños no se preocupen por sus mascotas, sino porque esta enfermedad es especialmente traicionera: puede tardar meses o incluso años en mostrar síntomas, y cuando lo hace, el daño interno ya puede ser considerable.

La leishmaniosis se considera una enfermedad emergente o en expansión en España, y se ha demostrado que en la España peninsular la infección está ya presente en todas las provincias. Pero no todas las zonas tienen el mismo riesgo. Murcia, por su clima mediterráneo cálido y seco, es una de las regiones de mayor exposición del país, y el verano es el momento de máxima actividad del insecto que la transmite.

Qué es la leishmaniosis y cómo se contagia

La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria grave y potencialmente mortal causada por protozoos del género Leishmania. En España, la especie responsable es Leishmania infantum, y la transmisión se produce principalmente a través de la picadura de un pequeño insecto conocido como flebótomo, parecido a un mosquito. 

El flebótomo es diminuto, apenas unos milímetros, vuela en silencio y es prácticamente invisible. Pica de noche, especialmente al anochecer y al amanecer, y su picadura no duele. Tu perro puede ser picado decenas de veces sin que te des cuenta.

Con las altas temperaturas, el flebótomo se multiplica en parques, jardines y zonas rurales. La picadura basta para transmitir el parásito Leishmania infantum, que puede afectar gravemente la piel, los riñones o las articulaciones de los perros.

Un dato importante que genera mucha confusión: el contagio no se produce directamente del perro a la persona, ni entre perros. El parásito se transmite exclusivamente a través de la picadura del flebótomo. Es decir, tener un perro con leishmaniosis en casa no supone un riesgo directo para otros perros o personas, siempre que se controle la presencia del mosquito.

Por qué Murcia es zona de alto riesgo

En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León. 

Murcia reúne las condiciones ideales para la proliferación del flebótomo: temperaturas cálidas durante más de seis meses al año, vegetación mediterránea abundante, zonas rurales y periurbanas con humedad nocturna y veranos largos e intensos. El riesgo siempre aumenta si el perro permanece más en zonas rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer. 

Además, el aumento de temperaturas y los inviernos más suaves han ampliado el periodo de actividad del vector, que en muchas regiones ya no se limita al verano. En algunos puntos, su presencia se extiende durante más de ocho meses al año.

Síntomas de la leishmaniosis en perros: aprende a reconocerlos

Aquí está la dificultad principal de esta enfermedad. Los síntomas de la leishmaniosis en perros varían de un caso a otro, ya que la infección puede no producir síntomas hasta causar una enfermedad con síntomas graves. El período de incubación va desde algunos meses hasta años, lo que dificulta el diagnóstico. 

Dicho esto, hay señales que deben encenderte las alarmas:

Síntomas en la piel (los más frecuentes y visibles):

-Pérdida de pelo alrededor de los ojos, el hocico o las orejas.
-Descamación o caspa abundante, especialmente en la cabeza.
-Heridas o úlceras que no cicatrizan con normalidad.
-Engrosamiento y endurecimiento de la piel.
-Uñas que crecen de forma excesiva y curvada.


Síntomas generales:

-Pérdida de peso progresiva sin causa aparente.
-Cansancio e inactividad inusual.
-Ganglios linfáticos inflamados, perceptibles al tacto en cuello, axilas o ingles.
-Hemorragias nasales espontáneas.


Síntomas en fases avanzadas:

-Sed y orina excesivas (señal de afectación renal).
-Dificultad para caminar o cojera.
-Inflamación del abdomen.
-Deterioro general acelerado.


Los síntomas pueden variar mucho de un animal a otro en función de cómo el sistema inmunológico responde al parásito. En muchos casos aparecen de forma progresiva y pueden confundirse con otras patologías, lo que retrasa el diagnóstico.

Diagnóstico: por qué es tan importante hacerlo a tiempo

Si la enfermedad evoluciona y no es diagnosticada a tiempo, en su estado más avanzado afectará a órganos como riñones, bazo e hígado, pudiendo llegar a producir la muerte del animal. 

El diagnóstico lo realiza el veterinario mediante análisis de sangre específicos. Existen diferentes pruebas disponibles: analíticas periódicas específicas como IFI, ELISA o PCR, y también mediante kit rápido de detección para descartar el contagio ante la más mínima sospecha.

Lo más recomendable en una zona endémica como Murcia es realizar un test anual, especialmente al inicio del verano, antes de que el flebótomo alcance su máxima actividad. Un test negativo tranquiliza. Un positivo detectado a tiempo marca la diferencia entre controlar la enfermedad y llegar tarde.

Tratamiento: no tiene cura, pero sí control

Esta es la parte que más preocupa a los dueños cuando reciben el diagnóstico, y es importante explicarla con claridad. Aunque no existe una cura definitiva, los tratamientos actuales permiten controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida del animal. 

Gracias a los avances científicos y a los múltiples tratamientos que se han desarrollado, el pronóstico es muy favorable: los perros con leishmaniosis no deberían disfrutar de una esperanza de vida menor que la del resto de canes, siempre que la enfermedad se detecte a tiempo y el perro siga las pautas adecuadas. 


Los tratamientos más utilizados actualmente incluyen:

Antimoniato de meglumina: considerado el tratamiento de primera línea, se administra por vía subcutánea durante varias semanas. 
Miltefosina: medicamento oral que ha demostrado gran eficacia y comodidad de administración.
Alopurinol: frecuentemente utilizado como tratamiento de mantenimiento a largo plazo. 


El seguimiento veterinario periódico es imprescindible en perros diagnosticados. No es una enfermedad que se trata una vez y se olvida; requiere control continuo.

Prevención: la mejor inversión para tu perro en Murcia

Dado que vivimos en una zona de alto riesgo, la prevención no es opcional. Es la medida más inteligente y económica que puedes tomar. Estas son las capas de protección recomendadas:

1.Repelentes tópicos (collar o pipeta)
Son la base del protocolo. Los datos indican que el uso de repelentes tópicos puede reducir el riesgo de picadura hasta en un 80-90%, pero no lo elimina completamente. En condiciones reales, su eficacia suele situarse en torno al 85% de reducción de picaduras. Deben ser específicos para flebotomos, no cualquier antiparasitario vale. 

2.Vacuna contra la leishmaniosis
Existe en España una vacuna frente a la leishmaniosis canina. Las marcas disponibles actualmente son CaniLeish y LetiFend, indicadas para perros seronegativos a partir de una edad mínima establecida. La vacuna reduce significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad, pero no sustituye al resto de medidas preventivas. Pregunta en la clínica si tu perro es candidato a vacunarse.

3.Control de horarios
Limita los paseos al atardecer y al amanecer, que es cuando el flebótomo está más activo. En los meses de julio y agosto en Murcia, evita tener al perro en el exterior entre las 21:00 y las 23:00, que es cuando el mosquito está en su pico de actividad. 

4.Mosquiteras en casa
Si tu perro duerme en el exterior o en zonas ventiladas, una mosquitera de malla fina es una barrera física sencilla y efectiva contra el flebótomo.

5.Revisión anual con test de detección
Especialmente recomendado al inicio de cada temporada. Realizar chequeos anuales es una medida clave para detectar la enfermedad incluso antes de que aparezcan síntomas.

Preguntas frecuentes sobre la leishmaniosis

¿Mi perro puede contagiarme la leishmaniosis a mí?
No directamente. El único mecanismo de transmisión es la picadura del flebótomo infectado. Convivir con un perro con leishmaniosis no supone un riesgo directo de contagio para las personas.

¿Todos los perros que se infectan enferman?
No. En áreas endémicas, existen muchos perros con infección por Leishmania pero sin sintomatología ni alteraciones, a los que llamamos perros infectados sanos. El sistema inmune de cada perro responde de forma diferente.

¿Un perro con leishmaniosis puede tener una vida normal?
Sí, con diagnóstico precoz, tratamiento adecuado y seguimiento veterinario regular, la mayoría de los perros llevan una vida completamente normal durante años.

¿El collar antiparasitario habitual protege contra la leishmaniosis?
Depende del producto. No todos los collares antiparasitarios tienen efecto repelente frente al flebótomo. Consulta con tu veterinario para asegurarte de que el producto que usas ofrece protección específica contra este insecto.

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