Espigas en perros: el peligro invisible del verano que puede acabar en urgencias

El peligro que nadie ve venir

Julio en Murcia. Tu perro corre feliz por un camino de campo, entre hierbas secas y matojos. Tú disfrutas del paseo. Todo parece perfecto. Pero al llegar a casa tu perro no para de sacudirse la cabeza, estornuda sin parar o se lame una pata de forma obsesiva.

Lo que acaba de pasar tiene nombre: una espiga se ha clavado en su cuerpo.

Las espigas son una de las causas más frecuentes de urgencias veterinarias en verano en España, especialmente en zonas como Murcia, donde la vegetación seca es abundante desde junio hasta septiembre. El problema no es solo que duelen. El problema es que no se quedan quietas.

¿Qué es exactamente una espiga y por qué es tan peligrosa?

Las espigas son las vainas duras y puntiagudas que recubren las semillas de plantas gramíneas como el trigo, la cebada o las hierbas silvestres que crecen en bordes de caminos, parques y terrenos abiertos. En verano se secan, se desprenden de la planta con facilidad y quedan suspendidas en la vegetación esperando adherirse a cualquier cosa que pase por su lado.

Y ahí está el problema principal: su forma de flecha.

Una espiga tiene ganchos microscópicos que la hacen avanzar en una sola dirección. Una vez que entra en contacto con el pelo o la piel de tu perro, no puede retroceder. Solo puede seguir hacia adelante, penetrando cada vez más en los tejidos, desplazándose por el interior del cuerpo y causando inflamación, abscesos, infecciones graves y en los casos más severos daños en órganos internos.

Lo que empieza como una molestia pequeña puede acabar en el quirófano.

¿Dónde se clavan las espigas con más frecuencia?

Las espigas buscan los puntos de entrada más accesibles del cuerpo. Estas son las zonas que debes revisar siempre al volver de un paseo por zonas con vegetación:

Oídos
Es la zona más frecuente. La espiga entra por el canal auditivo y avanza hacia el interior del oído. El perro sacude la cabeza de forma repetida, rasca la oreja con insistencia y puede inclinarse hacia el lado afectado. Sin intervención veterinaria urgente puede provocar otitis graves e incluso perforación del tímpano.

Almohadillas y espacios entre los dedos
El perro pisa una zona llena de espigas y estas se quedan atrapadas entre los dedos o se clavan en las almohadillas. Aparece cojera repentina, lamido insistente de la pata y en pocos días inflamación visible con un pequeño orificio en la piel.

Nariz
Cuando el perro olfatea la vegetación, las espigas pueden introducirse por los orificios nasales. El síntoma más claro es el estornudo compulsivo y continuo, a veces con sangrado nasal. Requiere extracción veterinaria urgente porque si avanza puede llegar a los pulmones.

Ojos
La espiga puede entrar por debajo del párpado causando lagrimeo intenso, ojo cerrado o semicerrado y rascado constante de la zona ocular. Es una emergencia veterinaria que no debe esperar.

Pecho y zona torácica
En los casos más graves, una espiga puede penetrar por la piel del pecho y migrar hasta los pulmones o la cavidad torácica. Los síntomas son tos persistente, dificultad respiratoria y deterioro progresivo del estado general. Requiere diagnóstico con pruebas de imagen y cirugía.

Señales de alerta: cómo saber si tu perro tiene una espiga

Estas son las señales que deben encenderte todas las alarmas, especialmente si han aparecido después de un paseo por zonas con vegetación:

 -Sacudidas repetidas e intensas de la cabeza.
 -Estornudos compulsivos que no cesan.
 -Ojo cerrado o con lagrimeo abundante.
 -Cojera repentina sin causa aparente.
 -Lamido insistente de una pata o zona concreta del cuerpo.
 -Inflamación, enrojecimiento o pequeño orificio en la piel.
 -Rascado constante de la oreja.
 -Cambios de comportamiento o signos de dolor tras el paseo.


La clave es la rapidez. Cuanto antes se detecta y se extrae la espiga, menos daño causa y más sencilla es la intervención. Una espiga detectada el mismo día del paseo es un problema menor. La misma espiga ignorada durante una semana puede ser una cirugía complicada.

¿Puedo extraer la espiga en casa?

Depende de la situación.

Sí puedes intentarlo si:

 -La espiga es visible y está en la superficie del pelo o recién adherida a la piel sin haber penetrado.
 -Tienes unas pinzas bien desinfectadas.
 -El perro está tranquilo y no muestra dolor al manipular la zona.

Acude al veterinario sin intentarlo si:

 -La espiga está en el oído, el ojo, la nariz o la zona genital.
 -No ves la espiga, pero el perro muestra síntomas claros.
 -La zona ya está inflamada o con secreción.
 -El perro muestra dolor al tocarle la zona.
 -Han pasado más de unas pocas horas desde el paseo.


Nunca intentes extraer una espiga que haya penetrado en profundidad. Al intentarlo puedes romperla, y un fragmento que queda dentro es mucho más difícil de localizar y extraer que la espiga entera. En esos casos la intervención veterinaria con anestesia local o general es la única opción segura.

Cómo prevenir las picaduras de espigas en verano

La prevención es la mejor medicina. Estos hábitos reducen significativamente el riesgo:

Revisa a tu perro al llegar a casa
Conviértelo en rutina. Después de cada paseo por zonas con vegetación, revisa sistemáticamente: orejas, espacios entre los dedos, almohadillas, axilas, zona inguinal y alrededor de los ojos. Son cinco minutos que pueden evitar una urgencia.

Evita zonas con hierba alta y seca
Especialmente entre junio y septiembre, cuando las espigas están más secas y sueltas. Los caminos de campo, los terrenos baldíos y los bordes de cultivos son las zonas de mayor riesgo.

Mantén el pelo corto en verano
Los perros de pelo largo tienen mucho más riesgo porque las espigas quedan atrapadas en el pelaje antes de llegar a la piel, dando más tiempo para que penetren. Un corte de verano, especialmente en las orejas y entre los dedos, reduce considerablemente el riesgo.

Usa ropa protectora si tu perro pasea por campo
Existen mallas protectoras específicas para perros que cubren el cuerpo y reducen el riesgo de contacto con espigas en paseos largos por zonas rurales.

Cuando es una emergencia veterinaria

Ve al veterinario el mismo día, sin esperar, si observas:

 1.Estornudos compulsivos que no cesan en varias horas.
 2.Ojo cerrado con lagrimeo o secreción.
 3.Sacudidas intensas de la cabeza combinadas con inclinación hacia un lado.
 4.Cojera que no mejora en pocas horas.
 5.Inflamación visible con orificio en la piel.
 6.Signos de dolor intenso al tocar cualquier zona del cuerpo.
 7.Tos persistente o dificultad para respirar.


Y si en las semanas siguientes a un paseo por campo tu perro desarrolla fiebre de origen desconocido, síntomas respiratorios o neurológicos sin causa aparente, informa siempre a tu veterinario de que estuvo en contacto con vegetación. Una espiga que migra internamente puede causar síntomas semanas después de haberse clavado.

Murcia en verano: zona de alto riesgo para las espigas

La Región de Murcia combina dos factores que aumentan significativamente el riesgo: calor intenso que seca la vegetación muy rápido y abundancia de terrenos rurales, caminos de campo y zonas de monte bajo. Desde junio hasta bien entrado septiembre, cualquier paseo fuera del asfalto en nuestra región implica exposición a espigas.

Si tu perro disfruta de paseos por el campo, la huerta o zonas rurales alrededor de Murcia, Santomera o El Campillo, la revisión postpaseo debe ser un hábito inamovible este verano.

¿Tu perro ha vuelto de un paseo con síntomas extraños? No esperes. En African Clínica Veterinaria atendemos en Santomera y El Campillo. Llámanos o pide cita y lo valoramos cuanto antes.

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